Accesorios infinitos para engrandecer el reino de nuestro Señor.


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Aleph Accesorios ®
Engrandeceré tu nombre y serás bendición. Génesis 12:2
Esta es la promesa que Dios hace a Abraham. Dios también tiene esta promesa para ti. Hónralo siendo de bendición para los que te rodean.
¡Bendiciones!
Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. Lucas 11:28

Al comprender este versículo, luego de leerlo con atención, podrás notar que Dios te está mostrando la clave para recibir toda bendición que ha planeado para ti, todo deseo que tu corazón espera ver realizado: la obediencia.
La verdad: cada vez que eres obediente -aunque no estés de acuerdo en hacer algún deber- hay beneficios; entonces, a mayor obediencia, mayores bendiciones. ¿Seguirás rezongando o vas a actuar ya?
Por mi integridad habrás de sostenerme, y en tu presencia me mantendrás para siempre. Salmo 41:12
Puede parecer difícil cuidar nuestra integridad, pero cuando somos fieles a nuestros principios, ésta siempre saldrá ilesa. Dios es tu roca fuerte, cuida tu integridad sin importar lo que ocurra a tu alrededor.
Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor. 1 Corintios 13:13

En el último capítulo de la segunda temporada de la serie británica Skins, un musulmán no sabe cómo enfrentar a su papá al hacerle saber que su mejor amigo es gay. Su amigo lo presiona para defender su amistad aceptando sus preferencias, pero el musulmán es fiel a sus principios a pesar de la confusión que esto implica y el enfrentamiento que puede tener con su padre.
Cuando se presenta la oportunidad y todo parece que terminará mal, surge en el guión lo que para mí es la respuesta ideal para cualquier prejuicio, desde ambos ángulos: las creencias y las preferencias, en este caso, sexuales.
-Maxxie: Soy gay, Sr. Kharral; siempre lo he sido.
-Istiak Kharral: Es un maldito estúpido arruinado mundo. Yo tengo a mi Dios; Él me habla cada día. Hay algunas cosas que no comprendo, así que las dejo ser, ¿ok? …Incluso si pienso que están mal. Porque sé que un día Él me hará entenderlas. Tengo esa confianza; se llama fe. Soy un hombre afortunado.
En este diálogo hay un personaje musulmán, pero recordé que «la fe, la esperanza y el amor permanecen, pero la más excelente de estas tres es el amor», dice la Biblia, y sabemos que tenemos un Dios que ama incondicionalmente. El amor ve más allá de las preferencias de cualquier tipo, sexo, legalismos, religiosidad, así como las tradiciones y costumbres… Bueno, así debería ser: incondicional.
Hace unas semanas, una persona que es gay rechazó que le hablara de Dios, asegurando que ya sabía qué opinaba Dios sobre él. Me decepcionó escucharlo, pero comprendí sus prejuicios; éstos provocan que estemos predispuestos.
Yo conozco a un Dios de amor, un Dios que ama al hombre pesar de sus errores, y ahí se incluyen la gran variedad de pecados que todos hemos cometido. Como seguidores de Cristo, es importante que no tengamos prejuicios: en lugar de centrarnos en el pecado, debemos comenzar por el amor incondicional que Dios tiene por nosotros. Si todos los cristianos fuéramos así, quienes no conocen de Él, se acercarían fácilmente, sin prejuicios hacia nosotros.
No debemos permitir que los prejuicios nos dividan, provocando que vivamos predispuestos a lo que es distinto, en lugar de darnos la oportunidad de comprender y amar incondicionalmente como Dios lo hace.
Bendiciones.
El Señor no tarda en cumplir su promesa […] 2 Pedro 3:9

Hace un año -el 31 de julio, exactamente- se concibió Aleph como una manera de honrar a Dios sirviendo con mi profesión. Podría llamarle también don, pues he tenido siempre esta habilidad, pero cuando Dios llegó a mi vida, tuve toda la disposición para servirle. Dice la Biblia que todo lo que respire alabe a Dios (Salmos 150:6), y mi vocación no se quedó atrás. 
Aleph viene con una gran bendición, la cual alcanzará a cualquiera que lea estas publicaciones; apenas va comenzando. Hay muchos planes que te incluyen y que lograrán alcanzar almas al camino de Dios.
Me da gusto que Aleph sea de su agrado, que sea de bendición para ti y a quienes compartes cada publicación. Gracias por seguirnos también en Instagram y en Twitter, ahí vamos. Y claro, agradezco a Dios porque es fiel y cumple sus promesas.
Que Dios te bendiga a cada paso que das, y espera sorpresas de Aleph Accesorios Infinitos.
Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.
1 Corintios 15:33

Este versículo bien podría ser el favorito de nuestros padres al regañarnos, y seamos sinceros: al leerlo, recordamos a ese amigo -o grupo de amigos- que no les agrada, pero que a pesar de todos los líos en que se han metido y las advertencias de tus padres, nuestra amistad con él sigue hasta el día de hoy. 
Dios nos dio libre albedrío para elegir nuestras decisiones, pero también nos dio sabiduría para no cometer errores. Entonces, cuando nos proponen hacer algo, estamos utilizando esa sabiduría para percatarnos de lo erróneo en esa propuesta; sin embargo, nuestro albedrío da un acertado o retorcido “visto bueno”, lo que hace que regresemos a tiempo a casa para comer… O que poof! instantáneamente, olvidemos el sermón de nuestros padres sobre la importancia de nuestras decisiones y vayamos a donde nos lleve el viento. 
Te diré la verdad: Si tus padres no están de acuerdo con que frecuentes a tu amigo, no es porque disfruten verte lloriqueando por tu capricho -tienen mejores cosas qué hacer, te lo aseguro-, sino porque saben que tu amigo puede corromperte; es decir, pudrir todo lo bueno que eres. Eso significa este versículo. Una mala amistad junto con un albedrío que no hace caso a la sabiduría, es capaz de acercarnos a malos hábitos (físicos, morales, alimenticios, de higiene…), adicciones, y un largo etcétera que no me dejaría terminar de escribir, pero que pueden cambiar tu vida por completo.
No permitas que una amistad te pudra. Dios te ama demasiado como para permitir que alguien te corrompa: toma fuerte su mano y no te alejes de Él. Si tu aprecias a tu amigo, con amor háblale de Dios, de cómo dio a su hijo Jesucristo para perdonar todas nuestras decisiones incorrectas y sin importar cuánto hemos errado, nos ama.
Te mando un abrazo grande y que Dios guíe tus pasos.  
Tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará. Mateo 6:6

Si buscas este versículo, notarás que es una porción que nos habla de la oración, ese momento de intimidad con Dios en que tú agradeces, adoras y clamas a Él por diversas causas. 
Tal vez dudas si Dios escucha tu oración. Claro que la escucha, Él tiene un plan. Eres su coheredero, linaje escogido… Eres su hijo consentido. Una injusticia, una necesidad, un sueño, la causa de tu dolor… Dios te recompensará: no dejes de orar. 
Nuestras cartas son ustedes mismos, y fueron escritas en nuestro corazón, y son conocidas y leídas por todos. 2 Corintios 3:2

Hace poco una hermana me dijo este versículo. Después, tuve la oportunidad de servir en un área distinta a la que sirvo regularmente, y quiero compartirte el resumen: servirle a Dios es de lo mejor. 
Servir implica una gran responsabilidad, debido a que te vuelves ejemplo de otros, y pueden acudir a ti para recibir un consejo. Y sirvas o no, al creer en Dios nuestra imagen debe ser como la de Él, estés en donde estés. Este versículo nos lo dice: somos nuestras propias cartas. 
Imagina que Dios tiene un despacho en el que están nuestros documentos por orden alfabético, y ahí se muestra cómo nos hemos comportado todo este tiempo, en cualquier lugar. ¿Estás completamente seguro de que no hay ningún dato contrario a lo que le agrada a Dios?
¿…Recordaste algún detallito? Yo sí. Y no quiero decepcionar a Dios. Debemos cuidar nuestra integridad. No permitas que nada ni nadie ensucie tu carta.

Este versículo me dejó pensando por días. Yo quiero que mi carta honre a Dios, que le agrade cada vez que revise ese folder con mi nombre. Quiero ser la misma persona en todo momento. ¿Y tú?
Bendito es el hombre que confía en el Señor,cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor,y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.
Jeremías 17:7-8
Lo mejor que puedes hacer es confiar en Dios porque Él cumple sus promesas. 
El Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios.
Proverbios 2:6
Para alcanzar un objetivo, debemos saber cómo hacerlo para acertar. El próximo objetivo que tengo, es uno que he esperado por mucho tiempo. Pero el tiempo de Dios es perfecto, debido a que en este momento tengo todo para lograrlo.
Mediante su palabra y el tiempo que has esperado para conseguir tus metas, Dios te ha preparado para que seas exitoso. Confía en Él y no tengas miedo porque Dios está contigo (2 Crónicas 20:20). Logra lo que te propones, con oración y tu mayor esfuerzo.